viernes, 9 de enero de 2015

Capítulo 25: Final Primera Etapa

Miranda era hermosa.

Era alta, con tacos llegaba a la altura de Javier. Delgada pero con atributos que llamarían la atención de cualquiera. Incluso a mi. Su cabello era de color caramelo oscuro. Miranda tenía el cabello lacio pero terminaba en pequeñas ondas a la altura de sus brazos.

 Era larguísimo, y lo traía recogido en una media cola.

Tenía una sonrisa muy bonita, y sus ojos eran un poco achinados. Traía un bolso de mano "Balenciaga" color azul. Era hermoso.
Sus tacos, que hacía juego con la cartera, eran DIOR. y NO eran copia. Lucía se estaba muriendo de la envidia ... y de celos. ¿Qué hacía Javier con ella?.

Usaba un vestido de gasa floral con impresión casual sin mangas, con volantes y un cinturón a juego.

    -¿Podemos pasar?-preguntó Miranda, dando un paso hacia el frente, haciendo que Lucía abra por completo la puerta.

Miranda avanzó lentamente hacia la sala, observando a su alrededor. Javier se quedó en la entrada, mirando a Lucía con angustia. Ella también lo miraba, pero entró y le dejó la puerta abierta.

    -Es muy juvenil tu departamento.Básico.- Sacudió el mueble quitando un polvo imaginario y luego se sentó, tan delicada que no parecía tener articulaciones.

Javier se quedó parado en la columna que estaba cerca a la ventana. Lucía estaba parada en medio de ambos, aún cruzada de brazos. Se veía como una niña de 12 junto al lado de ella.

    -No entiendo el motivo de que ambos estén acá.-Miró a Javier, mientras, nerviosamente rascaba detrás de su oreja.- ¿No piensas decir nada?

    -Si no te molesta... ¿Cómo es que te llamas?- Miranda observó a Lucía, mientras hacia una mueca con sus labios a la cual debía estar acostumbrada. Le dijo su nombre - Sí, Lucía, si no te molesta, yo te diré porque estamos acá.-Sacó varios papeles doblados de su pequeña cartera y se lo entregó.

    -Me encontré con Javier ayer después de sus clases. Se notaba que no me esperaba, el muy pícaro- Miranda le sonreía a Javier- Nuestros padres se conocen desde la universidad, y al igual que Javier, vivimos en Londres de niños, y somos amigos desde entonces.
 
     En fin, hace un par de años el me pidió ser su novia, quería casarse conmigo, no me dio un anillo, como podrás ver- Ella levantó su mano izquierda pulida, sus uñas de un color borgoña, mostrando un anillo grande y bañado de oro en su dedo índice, pero ninguno en el anular- pero él quería vivir aquí, y bueno, yo amo Inglaterra. Así que decidimos tener una relación larga distancia.

Lucía leía mientras escuchaba a Miranda. Conversaciones de ellos durante los últimos años. La última hoja era de hace 2 semanas y media, exactamente lo que llevaba de relación con Javier.

    -Como te darás cuenta, él estaba raro, ya no tenía tiempo para conversar conmigo, las cosas se pusieron extrañas entre nosotros, y decidí darle una sorpresa para animarlo.

Lucía miró a los ojos a Javier, quien abría y cerraba la boca, como queriendo excusarse.

Cerró los ojos fuertemente mientras le entregaba nuevamente los papeles a Miranda. Los guardó y se puso de pie.

    -No entiendo porque Javier no me dijo nada, ni siquiera te nombraba en las charlas que teníamos. Ayer, cuando lo llamaste, te había guardado como "amor", y supe que no estaba enterada de nada. Por eso te dije lo que te dije y lo obligué a contarme. - alisó suavemente su vestido y miró por la ventana.-No sé si Javier quiera decir algo más, pero antes de que diga algo que no pueda cumplir, él me ha elegido a mi.

Miranda caminó hacia la puerta y luego la cerró detrás de ella. Lucía miró por la ventana y vio como se subía a su Porsche rojo. Ésta chica se bañaba en dinero.

Dirigió nuevamente su mirada hacia él. Javier se le acercó y le abrazó. Ella dejó hacerlo, pero no le correspondió, se sentía dolida pero a la vez, tenía a Alessandro en el cuarto, que hasta hace 15 minutos la había amarrado a su cama.

    -Cuando te conocí, me confundí. Pensé que era porque extrañaba a Miranda, pero mientras más te conocía más me gustabas, y tenía a Miranda detrás mio, recordándome que tenía una relación,

    Luego dormimos juntos, te besé y supe que estaba enamorado de ti. pero ¿Cómo le decía a una chica al otro lado del mundo que era mi prometida que ya no la amaba?.

Javier se alejó. rascando su cabello nerviosamente, alborotando sus rulos.

    -Tuviste muchas oportunidades para decírmelo- Frotaba su frente- Es mejor que te vayas Javier, no quiero que ella te espere.

Miró fijamente sus pies, mientras oía como abría, y luego muy lentamente, cerraba su puerta.

Se sentó en el mueble, justo donde hace unos minutos estaba sentada la prometida de su ex había estado.

Cruzó sus piernas y pensó que lloraría, pero no lo hizo. A los 5 minutos salió Alessandro, quien se sentó a su lado.

    -Lamento mucho todo esto, aunque sinceramente, en parte me alegra.

Lucía hizo un leve quejido, pero sabía a que se refería. Pero en estos momentos no tenía cabeza para pensar en novios ni... en nada.

    -¿Te parecería mal si te digo que seamos amigos sin beneficios ni derechos? ¿Solo amigos?- DIjo Lucía.

    -"We are not friends, we could be anything.. if we tried to keep those secrets safe" - Alessandro cantó muy bajo.

Lucía sonrió. Alessandro debió estar viendo sus CD's en su habitación.

Alessandro dio un gran suspiro.

    -Estoy sola, Fernanda se ha ido, mi novio me acaba de abandonar, y no necesito más drama por ahora. Solo quiero un amigo.

Él le cogió la mano- Estaré aquí como tu quieras- y luego le dio un apretón.

Lucía hizo una mueca de sonrisa.

Esperaba no perder a Alessandro. Lo necesitaba más de lo que él podía imaginar.